PARÁSITOS

124

Avianvet - Herminio Conca Boluda5 junio, 201512 comentarios

ORINA Y HECES DE PÁJAROS

Imagen 1

A diario recibo varios emails o mensajes vía whatsapp con fotos de heces de pájaros enfermos. Algunos criadores deben pensar que los veterinarios somos seres “sobrenaturales” con un microscopio incorporado en nuestros ojos que con sólo ver una deyección de un pájaro podemos saber la enfermedad que está sufriendo su pájaro. Imaginaros por un momento ir a vuestro médico de cabecera con un frasco de vuestras heces y preguntarle: “Doctor que me está ocurriendo?”.

Fuera de chistes, en ésta entrada os muestro algunas cosas que podemos observar en la orina y las heces de nuestros pájaros a simple vista y/o con la ayuda de un simple microscopio óptico.

LA ORINA EN LAS AVES

La orina de las aves tiene un color blanquecino debida a los cristales de uratos derivados de su metabolismo proteico. Generalmente los uratos acompañan a las heces al mezclarse en la cloaca, siendo difícil su separación.

El color de la orina de las aves puede tener a veces coloraciones amarillas, verdosas o grisáceas, dependiendo de la dieta y el momento del día. Además, nos pueden indicar algunas patologías.

Cuando se desencadenan situaciones de estrés, la orina es más fluida y menos rica en uratos tomando colores blanquecinos transparentes.

Las coloraciones amarillas de la orina de las aves nos indican posibles daños hepáticos por la presencia de biliverdina o abusos en el uso de complejos vitamínicos. Ocasionalmente, pueden aparecer amarillentas por excesos de luteína en la dieta. El color amarillo verdoso puede sugerir también una enfermedad hepática.

Un color rojo-marrón indica la posible presencia de sangre en orina y, puntualmente, puede darse por intoxicación con metales pesados como el plomo o productos plaguicidas. Coloraciones de éste tipo nunca son normales siendo motivo de urgencia. Del mismo modo, la hematuria (presencia de sangre en orina), suele detectarse fácilmente por el propietario, indicando daños digestivos o renales.

La poliuria (exceso de orina), está relacionada con el estrés, diabetes, intoxicaciones y envenenamientos, consumo de sal, desequilibrios electrolíticos, dietas ricas en frutas y verduras o la toma de agua en exceso.

 

LAS HECES EN LAS AVES

Las heces de las aves deben analizarse de varias formas:

1.- ASPECTO MACROSCÓPICO: Se aprecia el volumen, la textura ,el tamaño y el olor de las mismas.

Las heces normales son inoloras. Generalmente se componen de heces verdes o marrones con forma de serpentina y los uratos de color blanquecino.

1.1- Coloraciones: Las heces de color verdoso brillante, con uratos amarillos, verdes o marrones indican procesos tales como hemólisis, posibles hepatitis, desnutrición, intoxicaciones o procesos infecciosos de etiología bacteriana. Heces de color amarillento pueden indicar hepatitis y lipidosis hepáticas. Heces de color negro pueden indicar la presencia de sangre digerida o el abuso de carbón activo. Las heces rojizas pueden darse por el abuso de colorantes tales como el carofil (cantaxantina 10%), la cantaxantina sola o el betacaroteno. La presencia de sangre fresca en heces indica posibles enfermedades de coagulación (generalmente por abuso de sulfamidas), daños hepáticos, papilomas o roturas oviductales.

1.2.- Tamaño/volumen: Volúmenes muy grandes de heces son propios de hembras que están en puesta y pasan largos periodos de tiempo en el nido. En algunos casos heces muy voluminosas indican un síndrome del mala absorción digestiva. Dietas muy ricas en fibra pueden dar lugar también a heces de mayor volumen.

Por otro lado, un volumen pequeño de las heces generalmente índica deshidratación sobre todo si las heces tienen un color verde oscuro.

1.3.- Consistencia: La presencia de semillas sin digerir en las heces indican una mala digestión de los alimentos, pancreatitis, enterítis o una proventriculitis generalmente por megabacterias (Macrorhabdus ornitogaster).

1.4.- Olor: Como hemos comentado éstas deben ser inoloras. El olor a “gallinero” puede indicar la presencia de bacterias del tipo Salmonella spp. El olor a hierro la presencia de sangre o fuertes anemias. El olor a “rancio” puede indicar una importante lipidosis hepática.

 

2.- ASPECTO MICROSCÓPICO

En el estudio en fresco de las heces al microscopio óptico se pueden observar restos de alimentos, uratos, pigmentos, bacterias, hongos y parásitos principalmente digestivos. La presencia de determinados tipo de bacterias en heces es normal por la propia flora digestiva del pájaro, considerándose patológica la presencia masiva de levaduras, células sanguíneas, células inflamatorias, parásitos y algunas bacterias.

Así pues, la flora digestiva normal de un pájaro suele componerse de un 60-70% de bacilos gram positivos y un 20-30% de cocos gram positivos, algunos bacilos gram positivos y alguna levadura. La presencia de cocobacilos gram negativos siempre es patológica en pájaros de jaula excepto en algunas pequeñas psitácidas y pájaros insectívoros.

Los análisis microscópicos se realizan a partir de hisopos cloacales o de heces frescas disueltas en solución salina fisiológica. Esta analítica de heces se conoce como coprologías y son pruebas diagnósticas que dan una pequeña información de las patologías que puede estar sufriendo nuestro canario, jilguero o aviario en general.

Las coprologías sirven  para detectar algunos parásitos digestivos, algunos tipos de bacterias y algunas levaduras pero jamás son las pruebas que nos darán un diagnóstico definitivo del problema que sufre un ave.

Una coprología completa debe incluir un examen en fresco de las heces, una flotación en sulfato de zinc y un recuento en cámara Mc Master para valorar el grado de parasitación del ave. Además, debe hacerse un frotis y tinción de la muestra en busca de distintas poblaciones bacterianas y levaduras. Habitualmente se realizan cultivos microbiológicos y test de detección rápida de patógenos como los empleados para giardias o salmonelas.

 

Imagen 2

 

¿ Interpretas de alguna forma las heces de tus pájaros?

 

 

 

124

Avianvet - Herminio Conca Boluda21 marzo, 201312 comentarios

ENFERMEDAD DEL PUNTO NEGRO

 

Podemos leer y leer sobre el famoso “punto negro” que aparece en pichones recién nacidos y seguro que acabamos con la cabeza hecha un auténtico lío. Algunos autores hablan de que si la enfermedad está causada por coccidios, protozoos del género Atoxoplasma, otros dicen por coliformesúltimamente se está hablando de la posibilidad de que el agente causal sea un tipo especial de circovirusTras muchas necropsias son muchos los agentes patógenos vistos en los pichones muertos por “punto negro“, por lo que hablar de un solo agente implicado es una equivocación.

Debemos de tener claro que cualquier agente parasitario,vírico,fúngico o bacteriano puede causar ésta enfermedad. Todos estos agentes actúan dañando el hígado, el cual sufre junto a la vesícula biliar un proceso de necrosis(muerte celular) y autolisis cuyo resultado es el oscurecimiento del hígado(punto negro) lo que acontece en poco tiempo después al fallo hepático-multiorgánico y la posterior muerte del pichón.

Tras el diagnóstico veterinario del agente de la enfermedad, los tratamientos deben intentar combinar antibióticos de amplio espectro, antiprotozoarios , antimicóticos , polivitamínicos y protectores hepáticos. De este modo suelen salir adelante un buen número de pichones afectados. No obstante, si no queremos llegar a padecer ésta enfermedad (pues muchas veces es demasiado tarde) debemos preparar a nuestras aves antes de la cría con los tratamientos recomendados por nuestro veterinario de confianza.

P.D: Desde el año pasado estamos utilizando un rehidratante con aminoácidos las primeras horas de vida de los pichones que nacen con ésta enfermedad. Los resultados están siendo magníficos en los aviarios en los que el problema es habitual.

 
 
124

Avianvet - Herminio Conca Boluda15 marzo, 201320 comentarios

FASES CRÍTICAS DEL DESARROLLO DEL POLLO EN EL HUEVO

En ésta entrada vemos las fases del desarrollo del huevo donde suelen producirse la mayoría de los abortos. La mortalidad del embrión dentro del huevo de las aves puede producirse en cualquier momento pero es más frecuente que se produzca en los siguientes días de incubación:

1- Durante las primeras 36-48 horas de incubación.

Los huevos llegan a ser clasificados por el criador como no fecundados.

En las primeras 36-48 horas se forma la línea primitiva y los primeros vasos sanguíneos vitelinos que son casi inapreciables a simple vista. Los huevos viejos(que llevan bastantes días puestos) o hembras que no desarrollan correctamente las placas de incubación y por tanto no dan suficiente temperatura son las causas de abortos tan prematuros en el desarrollo del embrión. En ocasiones factores letales por consanguinidad o estado en homocigosis(blanco dominante) dan lugar a este mismo problema.

2.- Mortalidad alrededor del 5º-6º día.

Son huevos en los que el criador al abrirlos ve una especie de gelatina marrón-amarillenta.

Entre el 5º-7ª día de incubación, el embrión presenta una gran sensibilidad a las vibraciones( de ahí la dicha popular de la muerte de los embriones por tormentas o petardos) porque por un lado se produce la terminación de la vesícula vitelina y por otro la desaparición de la membrana vitelina.

Por ello es aconsejable no observar los huevos para comprobar la fecundidad en estos días críticos.

Además, bacterias como E.coli, Campilobacter o deficiencias en ácidos grasos insaturados como omega3 y 6 también pueden ser causa de abortos.

3.- Mortalidad sobre los 10-13 días en paseriformes/15º día otras especies.

Al final de la incubación se pone en funcionamiento el riñón definitivo y se implanta la respiración aérea. Problemas mecánicos por la malposición del embrión dentro del huevo; una persistencia del líquido amniótico o afecciones en el sistema nervioso y respiratorio son causas comunes de muerte embrionaria en éstas fases. La proliferación de bacterias como Micoplasma, salmonella o coli, entre otras y determinadas levaduras como Cándida suelen ser los agentes infecciosos implicados también en éste problema.

4.- Problemas de eclosión.

La rotura de la cáscara exige al polluelo unos considerables esfuerzos que pueden suponer el agotamiento del pichón. Los niveles de humedad relativa deben encontrarse entre 60-65% en el momento de la eclosión. Por otro lado, la temperatura del aviario tiene una marcada importancia en la reabsorción del saco vitelino. Si es demasiado elevada o baja puede acelerar o enlentecer demasiado el cierre de la pared abdominal.


124

Avianvet - Herminio Conca Boluda19 enero, 2013

CONTROL DEL ÁCARO ROJO

Es realmente asombrante la cantidad de aviarios que sufren problemas por parasitaciones causadas por Dermanysus gallinae. El ácaro rojo de las aves es endémico en la gran mayoría de aviarios causando graves problemas que el criador no quiere llegar a aceptar.

El ácaro rojo es el de mayor importancia sanitaria y económica de las aves en aviarios deportivos y explotaciones intensivas de aves. De hábitos nocturnos, durante el día permanece escondido en grietas, rejillas y posaderos. Salen por la noche y se asientan sobre los animales ejerciendo su acción patógena. La temperatura óptima de desarrollo varía de 18 a 30ºC pero puede permanecer en diapausa invernal por las bajas temperaturas sin alimentarse hasta 5 meses.

Los principales efectos se producen por la anemia que producen, que en algunas ocasiones pueden llegar a matar al ave si la parasitosis es muy acusada. Cuando hay parasitaciones intensas y el ave muere pueden encontrarse ácaros incluso en la cavidad nasal, vías aereas o tubo digestivo.

Además de la anemia que producen es muy importante la acción que ejercen como transmisores de enfermedades tales como la borreliosis, pasterelosis, espiroquetosis o la salmonelosis.

Debe llevarse un estricto control preventivo mediante el empleo de insecticidas de contacto en las paredes y jaulas y sobre las mismas aves. Uno de los antiparasitarios más eficaces actualmente es el fipronilo.

El fipronilo(Frontline,Efipro), actúa interfiriendo en la regulación nerviosa a nivel del sistema nervioso central del ácaro causando la muerte del parásito por hiperexcitación. El fipronilo mata al ácaro rojo tanto por contacto como por ingestión. Entre las características importantes que ofrece el fármaco está su gran residualidad. El fipronilo es absorvido a nivel subcutáneo, fijándose a los folículos plumosos y el estrato córneo de la piel donde queda almacenado y va liberándose poco a poco por un periodo de 30 a 60 días. A las dosis adecuadas es un producto totalmente inocuo y sin efectos secundarios para las aves de jaula como canarios, jilgueros o psitácidas.