MAL DE PUESTA

 

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Retención de huevo/mal de puesta

Generalmente es la patología del sistema reproductivo más habitual en los aviarios deportivos. La retención del huevo se produce por la imposibilidad del óvulo de atravesar la unión uterovaginal o la imposibilidad de su expulsión a través de la cloaca ya completamente formado. El avance del óvulo desde el oviducto hasta la vagina se produce por fuentes contracciones de los músculos uterinos y peristaltismos vaginales.

Las hembras generalmente se muestran apáticas, con la pluma ahuecada y erizada. Suelen posarse en el fondo de la jaula con respiración agitada por la compresión de los sacos aéreos. Muchas veces aparecen síntomas digestivos y, ocasionalmente, pueden haber desgarros en la mucosa del oviducto por las fuertes contracciones (especialmente si se administran tratamientos hormonales a base de oxitocina) que pueden desencadenar en infecciones del aparato reproductor. Las muertes repentinas sin síntomas aparentes también pueden darse encontrando a la hembra muerta dentro del nido.

Las causas que derivan en la aparición de hembras con huevos retenidos son las siguientes:

  • Desequilibrios nutricionales: deficiencias alimentarias, excesos de grasas por dietas mal equilibradas, falta de reservas corporales o falta de reservas de calcio en los huesos, deficiencias en vitamina D3 o excesos de fósforo en la dieta por suplementaciones inadecuadas.
  • Hembras obesas: hembras con índices grasos por encima de lo normal que tienen mayor número de distocias y problemas en puesta.
  • Alteraciones en el aparato reproductor de la hembra.
  • Edad de las reproductoras: hembras muy jóvenes o viejas no preparadas para la reproducción.
  • Alteraciones hormonales: desequilibrios hormonales que desencadenan en puestas crónicas y, por tanto, en problemas de agotamiento reproductivo.
  • Patologías: infecciones en el aparato reproductor por bacterias tales como E.coli, Salmonella spp o micoplasmas así como otras infecciones orgánicas que dan lugar al debilitamiento fisiológico de la hembra en puesta.
  • Temperaturas inferiores a 14ºC o superiores a 32ºC también predisponen a la imposibilidad de la puesta.

El diagnóstico de esta patología se realiza por la clínica que presenta el pájaro y mediante radiografías en los casos clínicos que acuden a consulta. La radiografía permite además descartar posibles tumores y observar la deposición de calcio en la cavidad medular de ciertos huesos largos, como el tibio-tarso o el fémur, que nos pueden ayudar a saber las causas predisponentes del problema de puesta.

Tras un correcto diagnóstico (en muchas ocasiones el criador se precipita al ver que la hembra presenta mal estado), la primera pauta a seguir es la rehidratación del ejemplar afectado por medio de sustancias que contengan electrolitos, glucosa, aminoácidos y vitaminas (puede emplearse para tal fin cualquier suero oral de los que se utilizan para deportistas). Una vez rehidratada la hembra debemos aplicar baños de vapor y lubricar la cloaca con parafina, aceite vegetal (aceite de girasol con perejil picado) o alguna pomada antibiótica y alojar a la hembra en una cámara calda donde esté tranquila. Si tras el paso de dos horas no se produce la puesta puede inyectarse gluconato cálcico y prostaglandinas que favorezcan la relajación del esfínter uterovaginal y las contracciones del oviducto.

El empleo de oxitocina o derivados como el methergin muy utilizado entre criadores está completamente desaconsejado puesto que no produce la dilatación del esfínter uterovaginal y, en caso de que éste no estuviera abierto, las contracciones que provoca la hormona a nivel oviductal pueden desencadenar en la rotura del mismo produciendo serios problemas de salud que pueden llegar hasta la muerte del ejemplar o a producir daños tan serios en el aparato reproductor que invaliden a la hembra como reproductora.

Ante la imposibilidad de puesta puede practicarse una ovocentesis del huevo. Para ello se perfora el huevo con una aguja fina de un diámetro de 20G por vía transcloacal o transabdominal. Esta operación debe hacerse mediante anestesia, rompiendo el huevo y absorviendo su contenido. Las membranas que recubren el huevo son expulsadas gradualmente. Ocasionalmente, los trozos rotos pueden provocar lesiones en el oviducto por lo que se recomienda aplicar tratamiento antibiótico para los días posteriores a la intervención y la lubricación del oviducto. La opción quirúrgica debe considerarse en el caso de hembras domésticas que puedan presentar una adhesión del huevo al oviducto o sufran algún daño en el mismo.

¿Sueles tener muchos casos de huevos retenidos en tu aviario? ¿ Cómo solucionas los casos de mal de puesta en tus aves?

 

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