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Avianvet - Herminio Conca Boluda21 Agosto, 201512 comentarios

LESIONES EN PIEL Y PLUMAS

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La finalización de la cría se une a la estación más calurosa del año y un inicio de la muda produciendo un debilitamiento del sistema inmunitario de los pájaros de nuestros aviarios. Además, generalmente con los pichones jóvenes hay una superpoblación del aviario, que se acompaña de una falta de higiene generalizada. Por todo lo anterior, es habitual al final de la temporada de cría y durante la muda encontrarse con ejemplares adultos y jóvenes que presentan calvas y zonas sin pluma, siendo las más afectadas las hembras reproductoras que han llevado el mayor peso de la cría.

En éste artículo, se describen diferentes enfermedades que producen lesiones en la piel y plumaje de los pájaros, con el fin de dar luz a un problema demasiado habitual en los aviarios deportivos. 

MICOSIS CUTÁNEAS

Malasezzia pachydermatis , entre otras, son levaduras patógenas oportunistas de la piel. Se clasifican dentro del grupo de las micosis cutáneas, conocidas como tiñas o dermatofitos, afectando al epitelio y produciendo pérdida de plumas. Las tiñas son una enfermedad muy habitual en los aviarios de jilgueros y verderones al inicio de la muda y durante el desarrollo de la misma por el debilitamiento del sistema inmune. Aparecen habitualmente en canarios y goulds adultos al finalizar la temporada de cría.

 

ACAROS DESPLUMANTES

Entre los ácaros de la pluma encontramos los desplumantes (Epidermopetes spp. y Backericheyla spp.) y los comedores de plumas (Dermoglyphus spp.).

Dependiendo del tipo de ácaro encontramos síntomas diversos: pájaros que se rascan continuamente, pérdida de plumas en zonas más o menos extensas del cuerpo y plumas a las que les faltan trozos de barbas y bárbulas.

 

SARNA KNEMIDOCÓPTICA

Los ácaros del Género Knemidocoptes; knemidocoptes mutans y knemidocoptes lavéis ejercen una acción patógena lenta, produciendo descamaciones alrededor del pico y las patas de las aves, conocida como sarna. Ocasionalmente las lesiones pueden llegar a la cabeza y el cuello de los ejemplares dando lugar a la pérdida de plumas y la aparición de zonas costrosas. Los ambientes sucios, el estrés y deficiencias en vitamina A empeoran el proceso.

 

MICOBACTERIOSIS

La micobacteriosis llamada también tuberculosis aviar está causada por Mycobacterium avium. Mycobacterium produce síndromes de mal absorción de alimentos con pérdida de peso. En ocasiones aparecen diarreas y se caracteriza por la baja productividad de los ejemplares afectados. En aves paseriformes, como los canarios, suelen aparecer zonas con pérdida de plumas y engrosamientos de la piel, sobre todo alrededor del cuello.

 

ESTAFILOCOCOSIS

En paseriformes pueden asociarse los estafilococos a lesiones que cursan con pérdida de plumas en la nuca y espalda de algunos ejemplares, dándose generalmente el caso en ejemplares de la misma nidada o de la misma pareja.

El contagio se produce por contacto directo con la bacteria. Utensilios tales como perchas y posaderos sucios y en mal estado son fuentes de proliferación de dicha bacteria.

 

¿Qué debemos hacer en casos puntuales?

Lo primero que debe hacer el criador  es asegurarse que las lesiones no están producidas por ácaros. Se  deberá aplicar una gota en la yugular de cada pájaro de ivermectina diluida con propilenglicol y pulverizar con sprays a base de fipronilo cada 15 días evitando así la presencia de ácaros de la pluma y ácaros productores de sarna. Una vez descartados los ácaros se debe proceder a suplementar la alimentación con aminoácidos esenciales tales como la lisina ,metionina y cisteína durante toda la muda y administrar un complejo vitamínico cada 5-6 días. Además puede aplicarse al agua de bañera algún desinfectante que ayude a controlar posibles infecciones de la piel.

Si tras pasados 15-21 días no hay una leve mejoría en la piel y plumas lesionadas, cabe pensar en un problema infecciosos bacteriano y/o fúngico. En estos casos lo aconsejable es consultar con algún veterinario especialista en aves, especialmente si hay varios ejemplares afectados.

 

¿Has tenido casos de problemas en la piel y plumas de tus aves?

 

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Avianvet - Herminio Conca Boluda12 Noviembre, 2013Dejar un comentario

CADUCIDAD FÁRMACOS

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Algunos aviarios cuentan con botiquines de fármacos con un volumen de medicamentos realmente asombroso. A la farmacodependencia que tienen algunos criadores de pájaros tales como canarios, jilgueros o pequeñas psitácidas a los productos medicamentosos, se une una mala conservación de los medicamentos y con ello un mal uso de los mismos. Son nuestras apreciadas aves las que sufren la peor parte de todo ello.

En ésta entrada haremos un pequeño repaso sobre la conservación de los medicamentos. Para ello, es muy importante que todo criador de aves conozca el concepto de estabilidad de los fármacos y los factores más habituales que afectan a la misma en los aviarios deportivos.

La estabilidad de un fármaco se define como el tiempo desde su fabricación en el que no pierde su actividad química y/o física. Este concepto está íntimamente relacionado con la caducidad. La caducidad indica el tiempo en el que el medicamento debe mantenerse estable bajo condiciones de almacenamiento adecuadas.

 Los factores que pueden afectar a la estabilidad de los fármacos son generalmente:

1.-Humedad: La humedad puede producir ablandamiento o efervescencia. Los fármacos deben conservarse en lugares secos y bien ventilados. La humedad ideal es de 60 a 70%. Un ejemplo de los fármacos que utilizamos en ornitología que pueden verse afectados por la humedad son las cápsulas de algunos antifúngicos (Fluconazol) o protectores hepáticos (Silimarina).

2.- Temperatura: las altas temperaturas favorecen la degradación. La  temperatura óptima está entre 15° y 30° Centígrados. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en los probióticos tales como el proflora avis que se degradan rápidamente a temperaturas superiores a 15ºC.

3.- Luz: La incidencia de la luz directa produce fotodegradación. La luz es responsable de degradar algunas moléculas de fármacos. Es por ello que algunos envases son opacos o tienen indicaciones de protección de la luz solar. Las vitaminas se degradan fácilmente en presencia de la luz.

4.- Oxígeno: La apertura continua del frasco favorece la oxidación.

5.- Dióxido de carbono: Produce cambios en el ph de las soluciones y precipitación. La enrofloxacina precipita formando pequeños cristales en el fondo del envase.

6.- Vaporización: Algunos fármacos y sus excipientes pueden volatilizarse con la apertura repetida del envase con la consecuente pérdida de principio activo.

7.- Degradación biológica: los jarabes y  sustancias glucosadas, pueden sufrir fermentaciones por la proliferación de levaduras.

 Todos estos factores pueden contribuir a una pérdida de efectividad de las sustancias farmacológicas que utilizamos en el aviario, llevando, muchas veces, a malos resultados en la aplicación de tratamientos.

 Ocasionalmente, el criador se queja de que algún fármaco no funciona o que la prescripción del veterinario no ha sido adecuada, pero deberíamos hacer algunas reflexiones respecto a la conservación de los productos y su forma de uso.

 Es muy importante también respetar las indicaciones del fabricante respecto a la durabilidad del medicamento una vez abierto o reconstituido (ejemplos: el Baycox, cuya indicación del fabricante es que no debe ser utilizado después de tres meses abierto; o el Itraconazol que una vez abierto no debe utilizarse después de 1 mes).

 Muchos fármacos no tienen efecto ninguno si no se respetan éstas indicaciones, dando lugar evidentemente a fracasos en los tratamientos.